alergia en la piel

Los 5 tipos de alergia en la piel más comunes

10 minutos

Una alergia es una alteración de tipo respiratorio, nervioso o eruptivo. Ésta se produce en el sistema inmunológico como una reacción a una sustancia a la que ha sido expuesto el organismo y que, normalmente, no debería producir esos cambios.  A vuestro paciente no le será complicado reconocer un caso de alergia. Por lo general, los síntomas suelen ser picazón, enrojecimiento, ardor o pequeñas ronchas en la piel. Aunque en el caso de que los síntomas fuesen más graves, la recomendación siempre será la de acudir a un dermatólogo, que pueda hacer un estudio de la piel del paciente y encontrar la sustancia que está generando esa reacción. 

Los casos más comunes

Perfumes y fragancias.  

Este tipo de alergias en la piel se producen cuando una cantidad, por muy pequeña que sea, penetra en la piel y se adhiere a una de sus proteínas. Una vez sucede esto, una serie de fenómenos atacan al sistema inmune del paciente, causando la alergia. También, existen otras sustancias que deben sufrir una reacción química antes de entrar en contacto con la piel o una vez ya dentro de la piel. Estas reacciones, que podrían ser el mero contacto con la luz solar o el aire, alterarían una sustancia no alergénica en otra que sí lo fuese.  

Níquel. 

Este tipo de alergia es más predominante en el sexo femenino, ya que cuentan con un mayor número de perforaciones. El níquel está presente en un gran número de joyas. La reacción alérgica de la piel se produce por un fallo del sistema inmunitario, que considera el níquel como una sustancia peligrosa para el organismo, en lugar de inofensivo, como debería ser. Una vez el cuerpo genera una reacción alérgica a la sustancia, esta será irreversible. Por lo tanto, es recomendable evitar joyas con níquel, así como tender al uso de joyas hipoalergénicas.  

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Látex. 

Las reacciones alérgicas a este producto se producen por una intolerancia a ciertas proteínas que contiene el látex de caucho, fabricado a raíz del árbol de caucho. Esta alergia puede tener una sintomatología leve o más graves, pues puede ir empeorando según aumenta el contacto con este material. Los síntomas pueden ir desde picazón o tos hasta la anafilaxia, una reacción potencialmente mortal, que debe ser tratada por profesionales de la salud.  

Las consecuencias de la anafilaxia pueden ser: dificultad para respirar, urticaria o hinchazón, náuseas y vómitos, sibilancia, descenso de la presión arterial, mareos, pérdida del conocimiento, desorientación, alteraciones en el pulso… 

Tintes de pelo. 

En este caso, es necesario diferenciar entre alergia y sensibilidad. Ésta última produce solamente leves picores y, en algunos casos, enrojecimiento de la piel. En cambio, la alergia sí puede requerir de atención médica. Esta reacción de la piel suele ser provocada no por el tinte en sí, sino por alguno de sus componentes como el cobalto, tioglicolato de glicerilo, amoníaco, peróxido o resorcinol, entre otros.  

Por lo general, los síntomas principales son dermatitis de contacto y erupciones, aunque pueden darse hasta desmayos en los casos más graves. Las recomendaciones para los pacientes pueden ser las siguientes: enjuagar el cabello con agua abundante y un champú suave que elimina el tinte sobrante; usar crema hidratante en la zona afectada; usar un antiséptico con peróxido de hidrógeno que calme el picor y la irritación.   

Hiedra venenosa. 

La alergia a la hiedra venenosa suele poder ser tratada en el hogar, a través de baños fríos y cremas que calman el picor. En cualquier caso, lo primero será retirar el aceite que genera la reacción y que puede prolongarse durante varias semanas. La posible complicación de la reacción irá en función de la cantidad de urushiol que contacte con la piel del paciente. En principio, la sintomatología no debe diferir en demasía de las demás alergias. En cambio, pueden darse cuadros graves. 

Para los casos más graves será necesario que el paciente contacte rápidamente con su médico. Se considerará una reacción grave si:  

  • Se ha inhalado el humo de una hiedra venenosa en llamas. 
  • La piel sigue inflamándose. 
  • El contacto afecta a la vista, boca o genitales. 
  • Las ampollas supuran. 
  • Se tiene fiebre por encima de los 37,8 grados. 
  • La evolución de la alergia no es positiva con el paso de las semanas. 

De cara a los pacientes, es positivo que se les ofrezcan herramientas para poder controlar sus alergias. Dentro de estas opciones, la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica ofrece un mapa interactivo donde medir los niveles de distintas sustancias alérgicas en España. 

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