
La omisión de los radiólogos supone la muerte de una paciente con cáncer de mama
El presente análisis se centra en una sentencia judicial relacionada con la mala praxis médica y el diagnóstico tardío de un caso de cáncer de mama, que derivó en el fallecimiento de la paciente. La demanda fue estimada parcialmente por el Juzgado de Primera Instancia, que determinó la responsabilidad de la Sociedad Hospitalaria codemandada debido a un error de diagnóstico que provocó una pérdida de oportunidad en la evolución de la enfermedad.
Error en el diagnóstico del cáncer de mama
La paciente acudió inicialmente a su ginecólogo tras notar un bulto en la mama izquierda. En un primer momento, las pruebas realizadas no revelaron ninguna anomalía. No obstante, ante el aumento del bulto y su deformación, se le informó que se trataba de una rotura intracapsular de las prótesis mamarias.
Con este diagnóstico, la paciente consultó con un cirujano plástico para realizar el recambio de las prótesis y extirpar lo que se pensaba era un quiste benigno. Sin embargo, esta intervención provocó un retraso clave en el diagnóstico del cáncer de mama, además de facilitar la diseminación del tumor tras la ruptura de su cápsula.
Posteriormente, se confirmó que la paciente padecía un carcinoma ductal infiltrante de 5 cm, y aunque se sometió a diversos tratamientos, lamentablemente falleció.
Responsabilidad parcial de la sociedad hospitalaria
La demanda presentada reclamaba más de 500.000 € por daños y perjuicios. El tribunal resolvió condenar a la Sociedad Hospitalaria al pago de 80.000 € más intereses, desestimando la demanda contra el ginecólogo y condenando en costas a la parte actora.
Se concluyó que no existió mala praxis por parte del ginecólogo, quien actuó siempre conforme a los informes recibidos, en los que no se evidenciaban signos de malignidad. La actuación médica, según la doctrina jurisprudencial, constituye una obligación de medios y no de resultados.
No obstante, se señaló que los radiólogos de la Sociedad Hospitalaria omitieron la realización de pruebas clave como una PAAF, BAG o una resonancia magnética nuclear (RMN) ante la presencia de un nódulo palpable. Esta omisión fue considerada como una pérdida de oportunidad diagnóstica para la paciente.
La importancia de un diagnóstico precoz en el cáncer de mama
Este caso evidencia las consecuencias de un diagnóstico inadecuado en pacientes con cáncer de mama. La falta de pruebas complementarias en presencia de síntomas clínicos significativos derivó en un retraso en el tratamiento y la evolución fatal de la enfermedad. El fallo judicial reconoce la responsabilidad parcial de los servicios médicos implicados, destacando la necesidad de reforzar los protocolos diagnósticos ante cualquier indicio de malignidad.





