vrEn abril, un estudio de la Universidad de York St. John, en el Reino Unido, llegó a la conclusión de que la realidad virtual (VR) puede ser utilizada a modo de analgésico no farmacológico para reducir el dolor en algunas situaciones y en algunas personas.

La realidad virtual da la posibilidad en situaciones ficticias, a modo de videojuego, de una manera directa. De tal forma que el usuario está inmerso en una “escena real”, en 3D, como si tuviera las cosas delante de sí mismo y actuase en consecuencia de ello.

Ahora, un estudio piloto del Servicio de Rehabilitación del Hospital Universitario de Burgos ha puesto en marcha una nueva alternativa que pretender luchar contra el dolor, tanto agudo como crónico, demostrando la utilidad de la realidad virtual inmersiva como analgésico no farmacológico.

Este método se puede utilizar durante el desarrollo de algunas de las técnicas empleadas en este servicio para el tratamiento del dolor, o en la cinesiterapia pasiva a nivel fisioterapéutico. Esto permitirá reducir tanto la intensidad del dolor, como el nivel de ansiedad del paciente.

Aunque todavía no existen datos estrictamente concluyentes la experiencia está siendo muy satisfactoria. Este método puede ser un hito a nivel mundial para tratar problemas de salud relacionados con el dolor. Este no es el primer estudio relacionado con el mundo de los videojuegos y la realidad virtual. Existen otras teorías que prueban que, en determinadas circunstancias, la capacidad del ser humano de abstraerse ante estos factores sirve como una forma de distracción frente al dolor.