La cultura de la reclamación

La cultura de la reclamación

La sanidad, vista desde los ojos de algunos pacientes, está cambiando. Atrás quedan esos tiempos en los que el médico era visto como un héroe que podía combatir casi todo lo que se iba encontrando, y si no podía era porque nadie en el mundo podía. La sombra de la reclamación por parte del paciente únicamente asomaba como una alternativa irremediable ante casos flagrantes de dolo o errores graves e incomprensibles.

Es solo desde hace algunas décadas cuando la imagen infalible del médico ha comenzado a verse erosionada. Incluso antes de desencadenarse esta corriente, en 1969, Uniteco Profesional se adelantaba a esta situación suscribiendo el primer seguro de Responsabilidad Civil Profesional Sanitaria para médicos.

Desde hace unos años asistimos a un cambio de perspectiva; el médico ahora es humano, vulnerable, comete errores. Aunque siempre los haya cometido es ahora, más que nunca, cuando la sociedad se ha lanzado hacia la recuperación de lo que cree que es suyo: la reparación del daño causado, cualquiera que sea el caso. De un tiempo a esta parte ha venido desarrollándose la cultura de la reclamación, o como se le ha bautizado recientemente, ‘la industria del pleito’. La imagen icónica de héroe de la sociedad se ha ido tornando en la de villano por parte de algunos pacientes.

Hoy en día está extrapolándose al conjunto de la medicina la visión de los pacientes como usuarios de un servicio. La valoración de dicha actuación por su parte tiende a hacerse en función casi exclusiva de los resultados. Esta cultura se nutre en parte del auge de las nuevas tecnologías, que permiten al paciente conocer casos similares y sus resultados, jurisprudencia, opiniones especializadas, foros, etc. Es la cultura del “reclamo y a ver qué pasa”.

También encontramos ligado a este cambio la evolución de los sistemas de atención al paciente, algo natural desde el punto de vista administrativo. Éste tiene a su alcance cada vez más plataformas y vías para poder expresarse. Como anécdota de esta situación rescatamos la queja que presentó un paciente en un hospital recién inaugurado por no disponer de línea directa de autobús con parada en el mismo centro, cuando es algo que no compete a la organización hospitalaria.

A este respecto, desde Uniteco Profesional venimos insistiendo desde hace algunos años en la especial importancia por parte de los profesionales de la salud de cuidar escrupulosamente la información ofrecida al paciente. Con ello puede evitarse la creación de falsas expectativas por parte de éste que, al no verse cumplidas, puedan desembocar en una reclamación.

Pero, como hemos podido comprobar en otras situaciones a lo largo del tiempo, donde hay un cambio surge una oportunidad. Es común encontrar hoy en día nuevos negocios consistentes en ayudar al usuario con los trámites legales de su reclamación. Ya no solo despachos de abogados al uso, como la actual campaña de un conocido bufete en relación a la cláusula suelo, sino los llamados ‘reclamadores on-line’. Lo que ocurre es que muchas veces el juez no solo no le da la razón al que reclama, sino que le condena en costas, con lo cual, como se suele decir, sale más caro el collar que el perro.

También te interesará

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información

ACEPTAR
Aviso de cookies