Castillo hinchable

El pasado 8 de mayo una niña de 6 años murió tras la explosión de un castillo hinchable en Girona. Otros dos chicos, de 6 y 9 años, resultaron gravemente heridos a causa del accidente en el que, por causas que todavía se desconocen, un castillo salió despedido desplazándose hasta 40 metros de su posición original.

Tras este trágico suceso nos preguntamos: ¿es necesario que las empresas que comercializan estos productos tengan un seguro de responsabilidad civil para la atracción?, ¿deberíamos contratar estos castillos si sabemos que no tienen ningún seguro?

Existe una Normativa Europea de Seguridad (UNE- 14690/2007) que, entre todos los requisitos y regulaciones, indica cómo se deben construir los castillos, las directrices de gestión y manipulación de los mismos y, sobre todo, las medidas de seguridad que debe de contemplar cada modelo. Dentro de estas medidas de seguridad se encuentra un seguro de responsabilidad civil que responda ante cualquier imprevisto. Esta Normativa Europea no es de obligatorio cumplimiento en España.

Por tanto, no es obligatorio como tal que este tipo de atracciones tengan un seguro de responsabilidad civil. Aun así, es un servicio cada vez más demandado tras varios casos de castillos que han explotado, se han deshinchado o han volado con el aire. Este seguro cubre los desperfectos o lesiones achacables al prestador de este servicio de ocio.

Hay riesgos que el padre o tutor del menor debe asumir que pueden pasar en estas atracciones. Y es que los niños están jugando y pasándoselo bien, pero eso no quita que se puedan caer y hacer daño, hacerse un esguince o diferentes lesiones. Normalmente en estos casos leves este tipo de seguros no se hacen cargo ya que son contingencias que no dependen de quien alquila el servicio o del estado del hinchable.

Ante la pregunta de si se debería alquilar o contratar empresas con castillos sin seguro de responsabilidad civil la respuesta es algo ambigua. Hay que saber que, aunque el hinchable tenga ese seguro, no quiere decir que lo sea. Puede estar mal amarrado o que se hinche con demasiada presión o, sencillamente, que no esté reglado u homologado. Lo único que corrobora con certeza que el castillo es seguro es la certificación de la citada Normativa Europea.

No obstante, si no dispone de esta certificación pero sí tiene una póliza de responsabilidad civil, es un gesto que deja entrever que el propietario vela por la seguridad de los usuarios de la atracción y está bien respaldado ante cualquier imprevisto, pudiendo cubrir los daños tanto de los niños que hayan sufrido algún accidente a causa de un error como de los desperfectos que se produzcan en el hinchable.

A esto hay que añadir que normalmente estos seguros obligan a que esté presente un monitor de la empresa contratada que vigile el buen uso de la atracción por parte de los niños, sus edades, el aforo, y la correcta instalación. De no ser así el seguro excluiría los daños provocados.