sociedadesEn el artículo de hoy vamos a abordar el tema de las reclamaciones en el marco de la sanidad, más concretamente en lo que atañe a las sociedades sanitarias. Poniendo el foco en uno de los ejemplos más comunes, imaginemos que un paciente se somete a un tratamiento o intervención quirúrgica contratando los servicios de nuestra sociedad y el resultado no es el esperado, entendiendo el cliente que es debido a una posible negligencia. En este caso el paciente podría reclamar al profesional o profesionales que le han tratado, sin embargo, también podría reclamar a la propia sociedad, ya que es la que le factura el servicio y con la que, en definitiva, establece una relación cliente-proveedor.

 

Como hemos visto en el anterior artículo, la Ley 2/2007, de 15 de marzo, de Sociedades Profesionales obliga a que éstas tengan suscrito un seguro de responsabilidad civil. Pero, ¿qué ocurre si mi sociedad no tiene seguro y recibo una reclamación de un paciente? Es posible que para ciertos casos concretos la póliza individual del profesional que ha cometido la mala praxis pueda dar cobertura al hecho acaecido, pero, si no es el caso, al dar parte del siniestro a la compañía ésta lo rehusará argumentando que es el profesional el asegurado en póliza, no la sociedad.

 

En este caso, los artículos 11.1 y 11.2 de la mencionada Ley son muy claros. Artículo 11.1: De las deudas sociales responderá la sociedad con todo su patrimonio. La responsabilidad de los socios se determinará de conformidad con las reglas de la forma social adoptada. Artículo 11.2: No obstante, de las deudas sociales que se deriven de los actos profesionales propiamente dichos responderán solidariamente la sociedad y los profesionales, socios o no, que hayan actuado, siéndoles de aplicación las reglas generales sobre la responsabilidad contractual o extracontractual que correspondan.

 

¿Por qué se reclama a las sociedades?

Una sociedad sanitaria entraña muchos más riesgos que las posibles negligencias que se le puedan imputar a sus profesionales sanitarios. El personal no facultativo, las instalaciones arrendadas, una posible contaminación accidental, perjuicios a los propios profesionales… todo ello puede dar lugar a reclamaciones ante las que debe responder la propia sociedad. Por otro lado, es posible que en algunos tratamientos o intervenciones participen varios profesionales y sea dificil de determinar para el paciente quién es el responsable directo de la negligencia. Además, a la hora de reclamar, la percepción de solvencia de una sociedad frente a la del profesional como persona física es superior en la mayoría de los casos.

 

Como acabamos de ver, el seguro de responsabilidad civil para sociedades sanitarias es uno de los seguros más importantes con los que deben contar estas entidades. Se antoja prácticamente indispensable para que éstas puedan ejercer su actividad diaria con la tranquilidad de saber que alguien responderá si ocurre cualquier eventualidad que ataña a la responsabilidad civil. Si necesitáis más información acerca de este o cualquier otro tipo de seguro no dudéis en poneros en contacto con nosotros a través del 91 504 55 16 ó mediante el correo electrónico info@uniteco.es