electromiografía duele

¿Es la electromiografía una prueba que duele?

9 minutos

¿Qué es la electromiografía?

La electromiografía es un estudio concebido para conocer el funcionamiento del sistema nervioso periférico. Esta prueba permite conocer si tanto el reposo del músculo como la contracción leve o máxima indican la presencia de anomalías particulares. La electromiografía es el registro mediante una aguja de la actividad eléctrica muscular. Las fibras musculares, al contraerse, producen descargas que quedan registradas en los electrodos, los cuales dan unos patrones según la descarga detectada y valoran si la situación es normal o es indicativo de la presencia de algún tipo de lesión del sistema neuromuscular

Esta técnica estudia los nervios periféricos y el músculo, por lo que son fundamentales en el diagnóstico de enfermedades que cursan con una debilidad o una pérdida de masa muscular, ya sea de un área concreta o de miembros superiores o inferiores. Es un ejemplo más de la trascendencia de la irrupción de la tecnología en el mundo de la salud.

¿La electromiografía duele?

En esta prueba se le dan estímulos eléctricos al paciente, que en ocasiones les puede sorprender debido a la idiosincrasia de la prueba. Por regla general, la prueba no suele causar daño en los pacientes, es más molesta que dolorosa. Es cierto, que el paciente sentirá el pinchazo de los electrodos así como los espasmos musculares causados por las descargas eléctricas aplicadas.

Esta prueba no requiere de un ingreso hospitalario o ayuno previo, en definitiva no requiere de una preparación previa importante por parte del paciente y es más, esta prueba se le realiza a multitud de pacientes y no representa ningún tipo de experiencia angustiosa.

La percepción de las molestias de la electromiografía está notablemente determinada por el umbral del dolor de cada persona y de la experiencia y preparación del electromiografista. Sólo en un número pequeño de casos entienden esta prueba como una experiencia dolorosa, en la mayoría de los casos la definen como más molesta que dolorosa.

¿Qué enfermedades se detectan con la Electromiografía?

Esta prueba es muy útil para diversas especialidades, sobre todo Neurología, Traumatología, Rehabilitación, Medicina Interna o Endocrinología. Sirve para detectar el área lesionada, determinando si es un problema de una extremidad o si es algo más difuso y, además, define si la lesión proviene de un músculo, nervio, tronco o raíz nerviosa. Es fundamental localizar la lesión para encontrar la causa.

Asimismo, representan un papel muy importante en la evolución de ciertas enfermedades como puede ser la diabetes, la cual precisa de un control intenso para evitar consecuencias negativas para el enfermo. La electromiografía va ayudar a encontrar alteraciones que darán una idea de cómo es la evolución de la enfermedad, indicando el nivel de afectación. Aunque, también es una prueba decisiva para el diagnóstico de ciertas enfermedades como:

  • Esclerosis lateral amiotrófica (ELA)
  • Miastenia gravis
  • Miopatías
  • Polineuropatía diabética
  • Polineuropatías
  • Radiculopatías Neuropatías
  • Síndrome del túnel del carpo

Finalidad del tratamiento

El electromiograma es una prueba que se usa para analizar el funcionamiento del sistema nervioso periférico y los músculos que inerva. Gracias a esta prueba se pueden diagnosticar con gran precisión enfermedades neuromusculares congénitas o adquiridas y, a su vez, permite jerarquizarlas según su intensidad y su origen.

Es decir, con esta prueba se puede determinar si las alteraciones neuromusculares se deben a las fibras nerviosas o al músculo. Para ello hay que conocer:

  • La amplitud de las corrientes eléctricas
  • El número de fibras musculares que se contraen
  • El tiempo que tardan en contraerse
  • El tiempo que se mantienen contraídas

Con estos primeros datos el profesional podrá hacer un estudio bastante preciso del origen de las alteraciones, no obstante, la interpretación de los resultados puede ser difícil, por lo que es recomendable acompañar la prueba con un buen estudio médico completo mediante entrevista clínica y exploración física.

En definitiva, el electromiograma es una prueba segura, útil, sencilla de realizar, además de ser una prueba muy reveladora para el diagnóstico de ciertas enfermedades. Su realización, a día de hoy, es rutinaria y está presente en multitud de centros hospitalarios y, a pesar de ciertas opiniones es una práctica indolora, es más molesta que dolorosa.

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