
La Enfermedad de Coats es una patología ocular poco frecuente, no hereditaria, que afecta sobre todo a población pediátrica. Cada 17 de agosto se celebra su día internacional con el objetivo de concienciar y visibilizar sobre ella.
Se trata de una telangiectasia retiniana idiopática, es decir, una dilatación anormal de los vasos retinianos que producen fuga de plasma y lípidos hacia la retina y el espacio subretiniano. El diagnóstico precoz de la Enfermedad de Coats es esencial para preservar la visión y prevenir complicaciones irreversibles, como desprendimiento de retina y atrofia ocular.
Esta patología afecta principalmente a niños varones en un 75-80% de los casos. Su inicio suele ocurrir entre los 4 y 10 años. Además, es la tercera causa más frecuente de leucocoria infantil, detrás del retinoblastoma y las cataratas congénitas.
Síntomas y signos clínicos de la Enfermedad de Coats
En estadios iniciales, la Enfermedad de Coats puede ser asintomática, pero progresivamente aparecen síntomas visibles y medibles como:
- Disminución de agudeza visual, frecuentemente de forma unilateral.
- Visión borrosa o distorsionada.
- Pérdida de campo visual.
- Leucocoria o reflejo pupilar blanquecino.
- Estrabismo de aparición reciente.
- Alteraciones en el fondo del ojo: telangiectasias, microaneurismas, exudados amarillentos intrarretinianos o subretinianos.
- En fases avanzadas: desprendimiento de retina, hemorragias vítreas, glaucoma neovascular.
Clasificación por estadios
| Estadio | Hallazgos | Relevancia clínica |
| I | Telangiectasias retinianas sin exudación | Alta tasa de prevalencia visual si se trata precozmente |
| II A | Telangiectasias + exudación extrafoveal | Con el tratamiento oportuno se evita la progresión |
| II B | Telangiectasias + exudación foveal | Aumenta el riesgo de pérdida visual central |
| III A | Desprendimiento parcial de retina | Intervención quirúrgica frecuente |
| III B | Desprendimiento total de retina | Pronóstico visual muy pobre |
| IV | Desprendimiento total + glaucoma | Riesgo de dolor ocular, requiere control agresivo |
| V | Globo ocular atrófico | Sin posibilidad de recuperación visual |
Diagnóstico de Enfermedad de Coats
El diagnóstico es clínico y por imagen, enfocado en diferenciarlo de otras causas de leucocoria, especialmente el retinoblastoma.
- Exploración oftalmológica completa: biomicroscopía y oftalmoscopía indirecta (detección de telangiectasias y exudados).
- Prubas complementarias:
- Angiografía con fluoresceína: revela telangiectasias, microaneurismas y áreas de no perfusión.
- OCT (tomografía de coherencia óptica): toma imágenes de los vasos sanguíneas dentro y debajo de la retina para evaluar el espesor retiniano y la afección macular.
- Ecografía ocular modo B: útil en presencia de opacidades de medios o desprendimiento total.
- Diagnóstico diferencial:
- Retinoblastoma.
- Retinopatía de prematuridad.
- Retinopatía exudativa familiar.
- Toxocariasis ocular.
Tratamiento y pronóstico
Dependiendo del estadio clínico de la Enfermedad de Coast, el facultativo médico decidirá un abordaje terapéutico u otro. También se tendrán en cuenta otras características como la localización de las lesiones, la extensión de la exudación y la afectación muscular. El objetivo principal del tratamiento es detener el avance de la patología, preservar la visión funcional en la medida de lo posible y evitar complicaciones dolorosas o invalidantes.
- La fotocoagulación con láser está indicada en estadios I y II, cuando se presentan telangiectasias y exudación limitada. Este método consiste en coagular los vasos anormales a través de un láser, reduciendo así la filtración y previniendo la acumulación de exudados. Puede ser necesario realizar varias sesiones.
- El método de la crioterapia resulta útil en lesiones periféricas no accesibles al láser o con métodos opacos. El resultado es una obliteración vascular por congelación localizada.
- Existen varias opciones quirúrgicas como:
- Vitrectomía pars plana
- Drenaje subretiniano
- En caso de complicaciones, como el glaucoma neovascular, se utilizan fármacos hipotensores, láser de ciclodestrucción o evisceración, en casos dolorosos sin visión últil.

Pronóstico visual
El pronóstico depende de varios factores, el principal es el estadio en el que se encuentra la patología. En estadios I y II, la tasa de preservación visual se encuentra entre el 70 y 75%, llevando a cabo un tratamiento precoz. En el caso de los estadios IV y V, el objetivo ya no es recuperar visión, sino mantener la integridad anatómica el globo ocular y controlar el dolor.
También se debe tener en cuenta la afectación muscular, pues la exudación foveal temprana suele asociarse a una peor recuperación visual pese a controlarse la enfermedad.
Seguimiento y prevención de recurrencias
Un paciente de Enfermedad de Coast debe acudir a revisiones periódicas cada 3-6 meses en las fases iniciales y, posteriormente, de manera anual. Se realizará una exploración binocular completa, ya que aunque la afectación bilateral no es habitual (<10% de los casos), no debe descartarse. Además, puesto que los pacientes suelen tener una corta edad, se insiste a padres y cuidadores en la importancia de prestar atención a signos de alarma como cambios en el reflejo pupilar, desviación ocular o disminución súbita de visión.
Conclusión
La enfermedad de Coast nos recuerda que, incluso en patologías raras, el papel del médico en la detección precoz es clave para mejorar el pronóstico y evolución.
En este contexto, es fundamental que los profesionales ejerzan con el respaldo y la tranquilidad que ofrece un Seguro de Responsabilidad Civil Sanitaria tan completo como el de Uniteco. Este tipo de cobertura protege frente a reclamaciones derivadas de la actividad asistencial, aportando respaldo legal y económico, y garantizando que el médico pueda centrarse en lo esencial: brindar una atención segura, ética y de calidad al paciente.
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