automedicación

¿Qué es la automedicación y cuáles son sus riesgos para tus pacientes?

10 minutos

La automedicación es el consumo de medicamentos por parte de los ciudadanos sin una prescripción médica inicial. Con ello el paciente se salta tanto el diagnóstico, que debe ser realizado por un especialista, como el seguimiento de la dolencia que debe ser llevado a cabo también por un profesional de la salud. 

Se podrán aplacar las dolencias iniciales, pero se desconocen los riesgos que conlleva dicha automedicación a corto, medio y largo plazo. En el año 2006 se empezaron a realizar campañas de sensibilización para el uso racional de medicamentos desde el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Puedes encontrar un ejemplo de campaña de sensibilización aquí

Diferencias entre autocuidado y automedicación

Debemos distinguir entre autocuidado y automedicación dentro de la educación sanitaria que posea la cultura del país donde se debate este tema. Hay profesionales que consideran ambas prácticas automedicación, pudiendo tener diversas repercusiones para la salud de todos.

  •  Autocuidados: prácticas culturales que se ponen en marcha cuando alguien enferma. Remedios caseros, la botica de la abuela, entre otros son distintas formas de definir aquellas recomendaciones socioculturales que han demostrado ser eficaces en cierta medida para pequeñas dolencias sin gravedad. Al tratarse de productos naturales, en principio, no son tan dañinos como los químicos; pero hemos de tener en cuenta que no están exentos de repercusiones.
  • Automedicación: uso unilateral por decisión propia de medicamentos y sustancias químicas para hacer remitir dolores o estados de enfermedad transitorios.  Sin contar con la prescripción, opinión y seguimiento de un doctor. La posología, la duración del tratamiento y la posible interrupción del mismo son conceptos que no se tienen en cuenta cuando un paciente se automedica, siendo muy importantes.

Por la forma en que se compran los medicamentos, existen dos tipos:

Los pacientes van a la farmacia para resolver pequeños problemas de salud, y no tan pequeños. Los medicamentos que se compran pueden ser:

  • Con prescripción médica: para uso supervisado, como pueden ser los antibióticos
  • Sin prescripción médica: especialidades farmacéuticas publicitarias, no son inocuos y con el tiempo pueden conllevar otras complicaciones. Algunos ejemplos son los analgésicos, los antihistamínicos, antisépticos tópicos, suplementos vitamínicos y minerales, antigripales, medicamentos estomacales y digestivos

¿Por qué mis pacientes se automedican?

No existe una sola respuesta a esta pregunta, ya que son muchos factores los que hacen que los ciudadanos o pacientes practiquen esta conducta:

  •  No querer desplazarse al hospital o centro de salud, bien sea por falta de tiempo, conciliación con vida profesional o personal, o bien sea por no considerar grave la dolencia. Para ello la video-consulta o la telemedicina pueden ser posibles soluciones. Lo comentamos en este post.
  • Contar con farmacéuticos que aconsejan productos que puedan servir (sin poseer la facultad de prescripción de medicamentos).
  •  Comportamiento común adquirido, es la cultura que tenemos y compartimos. Frases como: “cuando estoy así, me tomo un… y me quedo como nuevo”; “me sobró tal antibiótico y como no había caducado lo tomé otra vez”.

Principales riesgos de la automedicación:

La automedicación no es aconsejable, no se deben usar medicamentos sin control médico, y a continuación vamos a detallar algunas de las repercusiones que puede conllevar:

  • Efectos secundarios y reacciones: sobre todo causados por la mezcla de medicamentos que pueden provocar, con seguridad, mayor malestar y posibles complicaciones que dejarán al enfermo en una peor situación. A largo plazo el uso de algunos medicamentos que no requieren prescripción médica pueden conllevar otros problemas renales o digestivos.
  • Ineficacia de los medicamentos, al ser usados en situaciones innecesarias de forma repetida, sin la prescripción y supervisión de un profesional de la salud. La resistencia a los antibióticos, tan comentada en distintos foros, es una realidad a la que muchos no dan importancia, pero un antibiótico nunca podrá luchar contra un proceso vírico, y es muy importante no tomarlo en estos casos.
  • Enmascaramiento de enfermedades más importantes, y por tanto retraso en su diagnóstico.
  • Dependencia o adicción en caso de tranquilizantes o hipnóticos: consultar con un especialista médico para saber cómo reducir el tratamiento y no padecer la dependencia que conlleva el uso de este tipo de medicamentos.
  • Problemas digestivos o renales por el abuso de medicamentos que sirven para algunas dolencias pero que el cuerpo tiene que depurar del organismo.

Para los médicos la automedicación es un riesgo y pone en jaque la labor como sanadores de la sociedad. Retrasar el diagnóstico de una enfermedad grave puede conllevar la falta de éxito. Que un organismo sea resistente a la acción de un antibiótico, conllevará complicaciones en la sanación del paciente. La toxicidad que supone la ingesta incontrolada de medicamentos o la mezcla de los mismos, pueden llevar a un desenlace fatal que complica la salud del enfermo. Los médicos siempre están disponibles, y accesibles para poder transmitir a los pacientes la tranquilidad de un diagnóstico con prescripción de medicamentos adecuados a la dolencia; con la posología adecuada, la duración necesaria y la revisión periódica hasta el fin del tratamiento.

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